Reglas Generales para actuar en caso de Siniestros
Verificación de signos vitales
Cuando trata a una víctima puede tener que valorar y controlar su nivel de consciencia, respiración y pulso. Tal vez deba comprobar también la
temperatura. Estos signos vitales pueden ayudarle a identificar problemas específicos e indicar cambios en el estado de la víctima. El control
debería ser repetido periódicamente, y los resultados anotados en un gráfico de observación y entregados al personal que se haga cargo.
Verificar el nivel de consciencia
Necesitará controlar el nivel de respuesta para evaluar la consciencia de la víctima. Cualquier lesión o enfermedad que afecte al cerebro
puede afectar a la consciencia, y una alteración es potencialmente peligrosa. Evalúe el nivel de respuesta mediante el código AVDN:
A- ¿Está la víctima alerta? ¿Tiene abiertos los ojos y responde a las preguntas?
V- ¿Responde a la voz? ¿Contesta a preguntas simples y obedece órdenes?
D- ¿Responde al dolor? ¿Abre los ojos o se mueve si lo pellizcan?
N- ¿La víctima no responde a ningún estímulo?
Mediante este código podrá usted controlar si se produce algún cambio en el estado de la víctima.
Verificar el pulso
Cada latido crea una onda de presión a medida que la sangre pasa por las arterias. Allí donde las arterias se encuentran muy
cerca de la piel, como el interior de la muñeca y el cuello, esta onda de presión puede ser palpada como pulso. El pulso normal de un adulto está
entre 60 y 80 latidos por minuto. El ritmo es más rápido en los niños y puede ser más lento en adultos en buenas condiciones físicas. Un pulso
anormalmente rápido o lento puede ser un signo de enfermedad.
El pulso puede medirse en el cuello (carotídeo) o en la muñeca (radial). En los bebés es más fácil encontrarlo en la cara
interna del brazo (braquial).
No use el pulgar para tomar el pulso (tiene el suyo propio); presione ligeramente hasta palparlo. Anote los siguientes datos:
- Frecuencia (latidos por minuto).
- Ritmo (regular o irregular).
- Fuerza (fuerte o débil)
Verificar la respiración
Cuando evalúe la respiración de una víctima, compruebe su frecuencia y preste atención a cualquier dificultad respiratoria o
ruidos anormales. La frecuencia normal en adultos es de 12 a 16 respiraciones por minuto. Para comprobar la respiración, escúchela y observe los
movimientos del pecho de la víctima, anote:
- Frecuencia (respiraciones por minuto).
- Profundidad (profunda o superficial).
- Facilidad (fácil o con dificultad).
- Ruido (silenciosa o ruidosa, y tipo de ruido).
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