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Primeros auxilios en caso de hemorragia: Lo que debes hacer

Las hemorragias pueden ser graves y poner en riesgo la vida de una persona. Es importante saber cómo actuar en caso de presenciar una hemorragia, ya que los primeros minutos pueden ser cruciales para salvar la vida de la persona herida.

En este artículo, te enseñaremos qué hacer en caso de una hemorragia y cómo aplicar los primeros auxilios correspondientes de una manera efectiva. ¡Vamos por ello!

¿Qué es una hemorragia?

Una hemorragia es una pérdida de sangre a través de una herida. Las hemorragias pueden ser externas, cuando la sangre se ve claramente a simple vista, o internas, cuando la sangre se acumula en el interior del cuerpo y no se puede ver desde el exterior. Las hemorragias pueden ser leves o graves, y dependiendo de la causa y la ubicación de la herida, pueden requerir atención médica inmediata.

Tipos de hemorragias

Existen diferentes tipos de hemorragias, según la ubicación y la causa de la herida. Algunos de los tipos más comunes incluyen:

  • Hemorragia nasal: ocurre cuando los vasos sanguíneos dentro de la nariz se rompen, generalmente debido a un golpe o un aumento repentino de la presión arterial.
  • Hemorragia de la boca: puede ser causada por una herida en la boca o por una extracción dental.
  • Hemorragia gastrointestinal: ocurre cuando hay sangrado en el sistema digestivo, generalmente en el estómago o el intestino.
  • Hemorragia cerebral: ocurre cuando hay sangrado en el cerebro, generalmente como resultado de un traumatismo craneal o un accidente cerebrovascular.
  • Hemorragia externa: ocurre cuando hay una herida que causa la salida de sangre al exterior del cuerpo, como una cortada o una herida de bala.

¿Cómo actuar en caso de hemorragia?

Si presencias una hemorragia, es importante actuar de manera rápida y efectiva para minimizar el riesgo de complicaciones y salvar la vida de la persona herida. Estos son los pasos que debes seguir en caso de una hemorragia:

Evalúa la situación

Antes de tomar cualquier acción, es importante asegurarse de que tú y la persona herida estén seguros. Si la hemorragia ha sido causada por un accidente, como un choque de automóvil, debes asegurarte de que no haya peligros adicionales, como tráfico, fuego o cables eléctricos sueltos.

En caso de estar en un lugar peligroso, es importante mover a la persona a un lugar seguro antes de prestar ayuda. Si la persona tiene una lesión en el cuello o la columna vertebral, moverla podría causar lesiones adicionales y empeorar su condición. 

También debes evaluar la gravedad de la hemorragia. Si no puedes controlar la hemorragia con la presión directa, debes llamar a emergencias. Si la hemorragia es menor y puedes controlarla con presión directa, todavía es importante llamar a emergencias, pero no es necesario entrar en pánico.

Llama a emergencias

Si la hemorragia es grave o si la persona está inconsciente, llama inmediatamente a emergencias. Si la persona está consciente y la hemorragia no es grave, llama igualmente a emergencias para que la persona reciba atención médica tan pronto como sea posible.

Aplica presión directa

Esta es una técnica importante para controlar la hemorragia y detener el flujo de sangre desde la herida. Para aplicar presión directa, primero debes cubrir la herida con un paño limpio o un vendaje estéril. Luego, debes aplicar presión firme y constante en la herida con la mano o los dedos, sin mover el paño o el vendaje.

Si el paño o el vendaje se empapan de sangre, no lo quites. En lugar de eso, agrega más paños o vendas encima del área herida y sigue aplicando presión firme y constante. Si la herida es grande, puedes usar ambas manos para aplicar presión directa a la herida.

Si la hemorragia se detiene, no quites el paño o el vendaje. En su lugar, asegúrate con una venda o cinta adhesiva, pero asegúrate de no apretarlo demasiado, ya que esto podría cortar la circulación sanguínea.

Eleva la parte del cuerpo afectada

Al elevar la parte del cuerpo afectada, se puede disminuir el flujo de sangre a la herida y reducir la presión arterial en el área herida, lo que puede ayudar a detener la hemorragia. Para elevar la parte del cuerpo afectada, debes colocar la parte del cuerpo por encima del nivel del corazón

Si la herida está en la pierna, debes elevar la pierna hacia arriba, ya sea apoyándola en un objeto elevado o acostando a la persona en posición horizontal y elevando la pierna con almohadas o mantas. Si la herida está en el brazo, debes elevar el brazo hacia arriba y sostenerlo en posición elevada.

Es importante recordar que elevar la parte del cuerpo afectada no siempre es suficiente para detener la hemorragia. Si la hemorragia es grave y no se detiene con la elevación, debes aplicar presión directa en la herida y llamar a emergencias de inmediato.

Usa un torniquete como último recurso

Si la hemorragia es grave y no se puede controlar con presión directa y elevación, puede ser necesario usar un torniquete. Un torniquete es un dispositivo que se utiliza para comprimir una arteria y detener el flujo de sangre a la herida.

Es importante recordar que un torniquete sólo se debe utilizar como último recurso, ya que puede causar daño permanente a los tejidos y a los nervios si se deja puesto durante demasiado tiempo. Además, solo debe ser aplicado por personal capacitado en primeros auxilios o en emergencias médicas.

Mantén a la persona calmada

Mantén a la persona calmada y cómoda mientras esperas a que llegue la ayuda médica. Habla con la persona y tranquilízala, y asegúrate de que esté acostada en una posición cómoda y segura.

Conclusión

Las hemorragias pueden ser una emergencia médica grave, pero si se actúa de manera rápida y efectiva, se pueden minimizar las complicaciones y salvar la vida de la persona herida. Si presencias una hemorragia, evalúa la situación, llama a emergencias, aplica presión directa, eleva la parte del cuerpo afectada, y utiliza un torniquete sólo como último recurso.

Recuerda que es importante mantener a la persona herida calmada y cómoda mientras se espera a que llegue la ayuda médica.